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CÓMO COLOCAR LAS CORTINAS PARA QUE TU CASA PAREZCA MAS ALTA, MAS LUMINOSA Y MEJOR DISEÑADA

  • hace 10 horas
  • 3 min de lectura

Las cortinas son uno de los elementos que más pueden cambiar una estancia. Muchas veces se elige una tela bonita, se mide la ventana de forma rápida y se colocan sin pensar demasiado en la altura, el ancho o la caída. Sin embargo, unas cortinas mal colocadas pueden hacer que una habitación parezca más pequeña, más baja y menos cuidada.

La buena noticia es que colocar bien las cortinas no depende solo del presupuesto. Muchas veces, la diferencia está en unos centímetros: subir la barra, ampliar el ancho, elegir bien la cantidad de tela y dejar que la cortina llegue hasta el suelo.

En este artículo te contamos cómo colocar cortinas correctamente para que una habitación gane altura, luz y sensación de amplitud.

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Imagen de proyecto de Cabellera de Berenice

1.Coloca la barra de la cortina más alta que la ventana

Uno de los errores más comunes al colocar cortinas es instalar la barra justo encima del marco de la ventana. Aunque pueda parecer lo más lógico, visualmente suele hacer que el techo parezca más bajo y que la ventana se vea más pequeña.

Lo ideal es colocar la barra más arriba, acercándola al techo siempre que sea posible. Como referencia, puede situarse entre 10 y 15 cm por encima de la ventana, aunque en muchas viviendas funciona muy bien llevarla casi hasta el techo.

Este gesto hace que la cortina nazca desde más arriba y que el techo parezca más alto. Es una solución sencilla que ayuda a estilizar visualmente la habitación.


2. Haz que la barra sobresalga a ambos lados de la ventana

Otro error habitual es colocar una barra del mismo ancho que la ventana. Cuando esto ocurre, al abrir las cortinas, la tela queda delante del cristal y bloquea parte de la luz natural.

Para evitarlo, la barra debe ser más ancha que la ventana. Lo recomendable es que sobresalga entre 20 y 30 cm a cada lado, dependiendo del tamaño de la ventana y del espacio disponible.

Así, cuando las cortinas están abiertas, la tela cae sobre la pared y no sobre el vidrio. El resultado es una ventana visualmente más grande, más entrada de luz y una habitación más despejada.


Comparativa de cortinas en ventana: mal colgadas a la izquierda muy bajas; correctas a la derecha con la barra llegando al techo.

3. Elige cortinas largas, hasta el suelo

Las cortinas cortas suelen hacer que una estancia se vea menos cuidada, especialmente en salones, dormitorios y espacios principales de la vivienda.

Lo más recomendable es que la cortina llegue hasta el suelo. Puede quedar justo rozando, apoyarse ligeramente o arrastrar un poco, según el efecto que se quiera conseguir.

En espacios más relajados, dejar que la tela arrastre ligeramente puede aportar cuerpo, movimiento y una sensación más acogedora. Lo importante es evitar que la cortina quede flotando a media altura, porque visualmente corta la pared y resta altura al espacio.


Comparativa de cortinas en ventana: mal colgadas a la izquierda muy cortas; correctas a la derecha con la tela arrastrando en el suelo.

4. Calcula bien la cantidad de tela

No basta con comprar una cortina del mismo ancho que la ventana. Para que una cortina tenga una buena caída, necesita tela suficiente para formar pliegues y mantener cuerpo cuando está cerrada.

Como norma general, la tela debería medir aproximadamente el doble del ancho de la ventana o del hueco que queremos cubrir. De esta forma, la cortina no queda tirante ni pobre, sino que mantiene volumen y presencia.

Una cortina con poca tela puede deslucir incluso si el tejido es bueno. En cambio, una cortina con cuerpo viste mucho más el espacio y hace que la habitación se vea más trabajada.

Comparativa de cortinas en ventana: mal colgadas a la izquierda con muy poca tela; correctas a la derecha con la tela correcta con cuerpo.

5. Elige tejidos adecuados para cada estancia

El tejido de la cortina también influye en la percepción del espacio. Los linos, las mezclas naturales y las telas con textura suelen aportar calidez y movimiento. Los tejidos demasiado brillantes o rígidos pueden resultar más fríos, especialmente en viviendas.

También hay que tener en cuenta el uso de la estancia. En un salón puede interesar una cortina ligera que deje pasar la luz. En un dormitorio, en cambio, puede ser necesario combinar una cortina decorativa con un tejido opaco o blackout para oscurecer mejor.

Antes de elegir la tela, piensa en la luz natural, la privacidad, el uso diario y el ambiente que quieres conseguir.



Conclusión: cómo colocar cortinas correctamente

Para colocar bien unas cortinas, recuerda estas cuatro ideas principales:

  • Sube la barra por encima de la ventana, preferiblemente cerca del techo.

  • Haz que la barra sobresalga a ambos lados para no tapar el cristal.

  • Elige cortinas largas, hasta el suelo o ligeramente arrastradas.

  • Calcula suficiente tela para que la cortina tenga cuerpo y caída.

Las cortinas pueden parecer un detalle menor, pero tienen un impacto enorme en la percepción de una habitación. Bien colocadas, ayudan a ganar altura visual, mejorar la entrada de luz y hacer que el espacio se vea más cuidado y mejor pensado.

 
 
 

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